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sábado, 13 de septiembre de 2014

Déjate querer 26.....

DÉJATE QUERER

26

Déjame asirme a tu mano para marcharme contigo
permíteme acompañarte cuanto pueda en esta vida
déjame vivir de esperanzas lo que me queda de vida
y transportar a mi alma los colores de tu vida.

Déjame abrazarme a tu cuerpo para sentir el calor
que mi alma necesita para pasar mis inviernos
inviernos de soledades que me hacen temblar de frío,
de miedo, de indiferencia de dolor por tanta ausencia.

Enséñame a quererte, tengo mucho para dar,
siento amor en mis adentros que estoy dispuesto a entregar,
tengo fuego para darte escondido dentro mío,
solo déjate querer, y te amaré hasta la muerte.

Sé que no es fácil quererme, pues me escondo de la vida,
y envuelto en mi coraza temo salir a tu encuentro,
temo a que me lastimes si me entrego por entero,
temo que me lastime si te digo que te quiero.

Es que me duele el alma por haberlo dado todo,
y temo a que destruyas lo que queda hoy de mí,
el camino que me queda para el final de mi vida,
no es mucho y no tengo tiempo para perder otra vez.

Quisiera acabar mi vida, o lo que queda de ella,
ceñido de tu cintura, enamorados los dos
sin engaños, sin mentiras y sin miedo de querer.
descartando los temores al desamor y el adiós,

Si estás de acuerdo y me dejas conseguiré enamorarte
y enfrentaremos la vida para no dejarnos mas,
aprenderemos a amar como dos adolescentes
y pelearemos al mundo como la gente mayor,

Viviremos nuestro mundo inventando fantasías,
y como una poesía viviremos del amor.
solo quiero que me dejes acercarme a tus pupilas
para mirar dentro de ellas y convencer a tu alma


Déjate querer, iniciemos esta historia 
y te prometo lograr que te enamores de mí
déjame conquistarte para inventar algo nuevo
y entregarte mi existencia para vivirla los dos.



                                                       Julio Madriaga

martes, 9 de septiembre de 2014

AVES DE PRIMAVERA

…17

De pronto sin anunciarse llegan las aves de agosto,
traen consigo promesas de una pronta primavera,
traen sus alas abiertas para abrazar al amor
y en sus pechos los deseos de formar un nido nuevo,
para entregarse a la vida, junto a su fiel compañero.
Muchos cantos de alegría, de pasión, de cortejo,
generalizan la breve estación del apareo,
pasarán la primavera, el verano y al final,
levantarán raudo vuelo abandonando el lugar.
Pobre de aquellos que nunca hayan podido anidar,
pero más pobres los otros que anidaron sin fortuna
y levantaron el vuelo sin compañía ninguna.
Las aves vienen y van, surcan los cielos sin prisa,
pero el amor verdadero se queda allí, en el lugar,
ya sea en llanos, montañas, o en una isla en el mar.
No existe nada en la tierra, parecido a una receta,
la vida así es de sencilla, hay amor o no hay amor,
no hay que ponerle color, por más vueltas que le des,
me quieres, no me quieres, y no dramatices nada,
el amor es tan sencillo que no hace falta estudiar,
al complicarlo lo hacemos difícil de digerir
y al final nos lastimamos por no podernos amar.
Se habla tanto de ello que al final parece texto,
no hay que buscar un pretexto para dejar de querer,
cuando el amor se termina, cuando no hay más para dar,
es mejor la despedida que ponernos a llorar,
mucho menos acusar, al otro por nuestras penas,
menos tratar de aferrarse a alguien que no nos quiere.
Claro que todos sueñan con el amor que perdura,
aquel que nada lo apaga, ni toda el agua del mar
aquel que cuando los años, de blanco nos tiñe el pelo
y la piel que se marchita nos bautiza de abuelo,
sigue allí sin apagarse, es que es amor verdadero.
Las aves ya están ansiosas por comenzar a volar,
mi piel se eriza de frío, tal vez sea de miedo,
pues comienzo mi camino con mis cabellos cenizas,
sin el alguien a mi lado que supe hasta ayer tener.
La muerte es otra traidora del amor y sus miserias
la muerte que sin llamarla viene puntual a buscarte,
esa muerte que buscaste para no seguirme más.
 
                                                                            Julio Madriaga
 

sábado, 6 de septiembre de 2014

Te extraño

 

16…
 
Mis ojos te buscan con ansia infinita,
mi piel que palpita, tu esencia reclama
tu voz, tus suspiros, tu risa, tu llanto,
mi ser cada tanto parece escuchar.
 
Allá el horizonte me muestra siniestro
una gran montaña de dudas y penas
deberé enfrentarlas quizás algún día
para al fin intentar, volver a vivir.
 
No sé si es que extraño tu piel, tu presencia,
no sé si es por ti que me he vuelto infeliz,
quizás sea por mí, porque he fracasado
al querer terminarme contigo a mi lado
 
Quizás la congoja que hoy siento en mi pecho
se deba a que nunca me he sentido tan solo
quisiera saber si es por ti que yo lloro
o es por la falta de un alma a mi lado
 
Debo intentar alcanzar, yo sé bien,
las metas que un día me supe trazar
debo olvidar que te quiero olvidar
tal vez de ese modo te olvide de a poco
 
No hay pena que dure por siempre en la vida
no hay llantos eternos  ni dicha infinita
de ambas un poco teñimos la vida
y al fin solo quedan destellos de ambos
 
En la teoría de analizar la existencia
es fácil beber el licor de esta ciencia
si uno al gozar lo hace a conciencia
también el dolor debería enfrentar
 
Mas es tan difícil vivir la agonía
de ver que se cae mi vida en pedazos
que duele seguir, que duelen los pasos
que debo de dar hacia el punto final.
 
Tal vez sea poco el camino que queda
tal vez ya no sufra en algún tiempo más
temo en verdad que encuentre la dicha
y no dure tanto como éste dolor
 
Mas quiero encontrar como sea la paz,
debo urgentemente poder ver a atrás
aceptar tu muerte sin tanto martirio
y nuestra vida juntos poder recordar.
 
                                                  Julio Madriaga
 

viernes, 5 de septiembre de 2014

Mi viejo

Mi viejo
10
 
Recostado en ese lecho del que apenas te levantas
pareces vivir la vida a través de los recuerdos,
narras historias de un tiempo que quedó en la lejanía
con caracteres de cuentos de caballeros y hadas.
 
Cuentas de tu niñez, cuando el cemento y las vías
apenas si dibujaban la ciudad donde vivimos,
el canto del pregonero, que vendía por las calles
empujando su carrito y saludando a las vecinas.
 
El diariero, el  manisero, el hombre del organito,
el verdulero, el afilador, el que vendía los churros
y hasta aquellas lavanderas que llevaban sus atados
encima de sus cabezas demostrando habilidad.
 
Yo te recuerdo mi héroe cuando jugando pelota,
nos hacías corretear prendido a tus pantalones
y me encantaba observarte en alguna actividad,
reparando alguna cosa o fabricando un enser.
 
Algún sacudón me diste cuando quedaba a la vista,
alguna que otra macana producto de travesuras.
¡Cuántas veces enojado me reprendías de veras,
por no obedecer las reglas que en la casa tu exigías!.
 
Fui creciendo y fui leyendo entre las líneas del tiempo,
que mucha razón tenías en tantas cosas que hacías.
los consejos que me dabas, el ejemplo de una vida,
llevada siempre ceñida a la moral y la ley
 
De religión nunca hablaste ni nos hiciste saber,
pero nunca renegaste de quienes se atan a ella,
tu vida fue religiosa,  la familia  religión,
el trabajo y el saber fueron las sendas andadas.
 
Amaste y enseñaste, el valor de la familia
y para mí fuiste ejemplo al enfrentarme a la vida,
hoy te veo allí cansado con los años sobre ti
y sé que en cualquier momento te me vas a ir de aquí.
 
Temo que llegue el día en que nos digas adiós,
pero sé que lo harás de frente, sin tener que pedir perdón,
tienes el alma pura como pocos en la tierra

y un corazón ya gastado de tanto brindar amor.

 
Julio Madriaga

miércoles, 3 de septiembre de 2014

NIÑA --09...

NIÑA

09
 
Como niña yo te amé y cual niña te recuerdo
amo la imagen que llevo de ti y de tu sonrisa
y la suave melodía de tu voz de adolescente.
Recuerdo aún nuestro banco, aquella primera cita
aquel beso que robé y el rubor de tus mejillas
tu tierna y dulce inocencia al murmurar un ·”te quiero”.
 
Sé que jamás te dije, niña, que yo te amaba,
supuse que lo sabías pues se lo dije a mi almohada
mas creo que sí lo dije cuando contigo soñaba
te lo decían mis manos cuando te acariciaban
te lo decían mis labios cada vez que te besaba
pero nunca te di un “te quiero” nunca te dije nada
 
Quien sabe porque razón, se abrieron nuestros caminos, 
del romance que vivimos, quedó tan solo el recuerdo
y  al evocarlo estremezco en un rincón de mi ser
mas los recuerdos de ayer, jamás abandonaré,
pues son dulces saboreados, son melodías oídas
son gotitas de nostalgia que me alimentan el alma
 
  que no es de ti, de quien  sigo enamorado
es de los tiempos  vividos como  un par de enamorados,
aquellos en  que he invertido mis tiempos de adolescente,
momentos de sentimiento cuando uno empieza a crecer
cuando el amor sin querer se enciende como  se apaga,
como ráfaga de viento, como una ola en la playa.
 
El amor de adolescente, tan intenso como fugaz
se anida dentro del pecho por toda la eternidad.
es tormenta de verano que como viene se va
como lluvia en el desierto absorbida en un instante
solo que deja huellas que no se olvidan jamás
es pasión, es sentimiento, primer  paso al caminar.
 
Julio Madriaga

Te soñé

TE SOÑÉ
07 --  
 
Y anoche te soñé llorando, no sé cuán grande era tu pena,
no sé si en verdad la tienes, o se me antoja que penas.
así como lloras cantas, o arrullas mis sueños tiernos
y embebido en este ensueño, eternamente te sueño.
No sé siquiera quien  eres, tierno amor de fantasía,
solo sé que estás allí y que anidaste en mí ser
que vives allí en mi mente y de mis sueños te adueñas,
a veces de ti me enseñas, a  veces de mí te escondes.
Mis ojos cierro con fuerza, te llamo desde mi alma
y  solo llegas a mí, cuando me invade la calma
yo siento que sí, te amo, como amo mi existencia,
como a mi propia vida, como a mis hondas heridas,
como toda mi alegría, como amo mis recuerdos
y los sueños que he tenido desde que vives conmigo,
o en mí, quien sabe el motivo, es más, ¿a quién le interesa?
si yo te siento bien mía. cuando mis ojos se cierran.
Sueño otra vez con tenerte y vencido al fin por el sueño,
vuelvo a tenerte a mi lado para calmar mi ansiedad.
Quisiera saber tu nombre para nombrarte al amar
o al acordarme de ti cuando despierto te evoco
mas los sueños, sueños son y el despertar me devela
el dolor de no tenerte, el miedo a otra vez no verte
y así me vuelvo a dormir para tenerte otra vez
Al besarme me rescatas del delirio donde estoy
como bálsamo me rescatas de la fría realidad.
Hoy que siento estar viviendo el crepúsculo de mi vida
te resguardo en mi conciencia, como aurora del amor
sin quererlo me enamoro y el tenerte me embelesa
Sé que es triste el despertar tras una noche contigo
pues allí donde tú vives me dejas solo recuerdos,
es tan fuerte esta pasión que si no fuera pecado
dormiría eternamente para vivir a tu lado
y así, en medio de mi locura, reniego de mi cordura
pues se adueña de mi mente y me hace ver la verdad
que acabo por olvidar para volverte a soñar,
para volverte a besar, cada vez que estoy dormido.
 
Julio Madriaga
 

lunes, 1 de septiembre de 2014

Mujer n° 6

  MUJER
06

La ostra que hay en tu pecho me impide ver lo que sientes
y el vacío de tus ojos me hace dudar de tu amor
con el fuego de tu piel me atrapaste sin remedio
tu voz, tu pelo y tu risa hicieron presa de mí

Me he enamorado de ti y me has desnudado el alma
mas no llego a poseerte, pues me niegas lo que sientes
no sé si amas realmente o solo juegas conmigo
me siento desprotegido cuando estás cerca de mí

Me embriagas con tu pasión y no soy dueño de mí,
prisionero de tus brazos yo me entrego a tus caprichos
gozando cada trocito, de tu piel junto a mi piel
bebo la miel de tus labios extasiado hasta el delirio.

Soy el ser más dichoso que mora sobre la tierra.
mas no sé que es lo que sientes, no sé si sabes querer
cuando la brasa se apaga, te siento lejos de mí
será que no tienes alma o es piedra tu corazón

La ternura y todo el fuego que fluyen como un volcán
desaparece al instante que se acabó la pasión,
no hay una frase de amor, ni una sola caricia,
tan ardiente cuando besas, tanto fuego en nuestro lecho
y tan fría cuando bajas del carrusel del amor

Eres tan indiferente en los momentos de calma
solo te entregas de veras cuando hacemos el amor
y en témpano te conviertes cuando bajas del altar
quiero dejar de quererte, pero mi piel se resiste
y vuelvo a caer en tus brazos cuando tu cuerpo se enciende




Julio Madriaga

Loco

 LOCO

05

Apenas se escuchaba el rumor de la marea,
apagada por la brisa que jugaba en el pinar,
los sonidos de la noche rumoreaban  bajito
lo que la tarde y la noche parecían conversar
El manto se fue  extendiendo, se apagaron los colores,
se encendieron de a poquito las mil y tantas gotitas
de rocío o de esperanza que están pegadas al cielo.

Y comenzó así la noche como una gran melodía
allá lejos una estela que dejó al pasar una estrella
acá cerca  tus ojos, mirándome desde siempre
cobijados en la bruma donde moran los recuerdos.
No estoy lúcido lo sé, el alcohol me descoloca,
sé muy bien que tu no existes, pero es tan lindo tenerte
que por ti yo me sumerjo,  más aún en el alcohol.

Solo que quiero tenerte  pero a la vez olvidarte
porque el amarte y no amarte me está arrancando la piel.
Alzo mis brazos al cielo, sé que llorando te hablaba
y riéndome  te lloraba bebiendo de la botella,
las ninfas de los recuerdos con almohadones de seda
abatataron mi mente para que no te recuerde
para no sentir tus besos ni tus palabras de amor.

No quiero saber quien eres o si  estuviste a mi lado
o fue otra vez el tocado de los duendes de la noche.
Me despierto y ya es de día, mi boca sabe a demonios,
las gaviotas a los besos con las olas se divierten,
se sonríen los fantasmas que flotan allá en el cielo
y a carcajadas se ríen los pájaros de la arboleda,
burlándose de la sombra que está tirada en la arena.

Yo sumido en mi locura, no me puedo incorporar,
el gusto amargo en mi boca y el dolor  en mi cabeza
hacen que me proponga beber algún trago más,
mas la botella vacía que a mi lado está dormida,
solo hace que me obligue otra vez a recordarte.
dejo los ojos cerrados porque el sol viene asomando,
y su luz quiere sacarme de la burbuja en que estoy.

Con jirones de recuerdos voy componiendo una imagen,
que tejiéndola de a poco, se va pareciendo a ti,
yo no sé si es tan así, la imagen de ti que llevo,
al fin tampoco me importa, al fin no sé si exististe,
o tan solo eres la excusa para sentirme fatal,
ayer eras mi bálsamo, hoy me pareces tormenta,
a veces eres puñal, a veces solo una estrella.

Te convertiste en mi vida o te apoderaste de ella,
mas eres premio y castigo de todos mis pensamientos,
de todos mis sentimientos y mi razón de existir,
existir y desear morir, para dejar de sufrir,
o vivir para sentir que no te vas de mi lado.
no sé si es peor quererte y nunca jamás tenerte,
o el temor de olvidarte  entre las sombras del tiempo.

En mis raptos de cordura comprendo que sos mi locura
pero en medio del delirio te siento como mi cura,
eres timón de mi barca, eres la brújula guía,
todo lo que yo vivo lo relaciono contigo
y pongo a Dios de testigo que por amarte es que muero,
muero despierto de día y de noche cuando yo duermo,
muero si no te tengo y si te tengo me muero.

Es un constante morir, mi vida es una agonía,
pues  a veces sueño cosas  que me llenan de temor,
sueño que  no te veo, ni siquiera entre mis sueños,
sueño que tu  no existes, ni que exististe jamás
es cuando vuelvo a tomar y a la orilla de la mar
mientras me acuna el pinar y los cantos de la noche,
pongo así un nuevo broche a las ideas que tuve.

 

Julio Madriaga

Jardinero n° 4

JARDINERO

04

Enamorado sembré oraciones, coseché mil poesías,
cuando sembré alegrías, coseché besos y amores,
manos llenas de colores, se hicieron temas de amor,
la calidez de tus ojos, le dio a mi invierno calor
y me entregué con ardor, a tus caricias y besos,
despojándome de todo por darle amor a mi amor.

Tuve también esperanzas que se volvieron nostalgias
cuando olvidando los besos que alimentaban mi alma,
me pagaste con traición abandonando mi estancia.
el celeste se hizo gris, el calor se volvió ausencia,
mas una nueva ilusión se cruzó en mi camino
y reemplazó con flores nuevas las secas de mi jardín.

Otra vez sembrando rosas, coseché tantas cosas,
que la vida es mas hermosa, que la que antes viví.
Amo vivir la vida, amando a quién me da amor.
amo la fe, la alegría, amo el sol de la mañana
amo las cosas pequeñas que la vida nos otorga
y vuelvo a sembrar las cosas que me dan felicidad.


Julio Madriaga